lunes, 5 de abril de 2021

La otra mitad

Da igual cómo, cuándo y dónde. Que lo pienses o que no. Que sea intencionado o sin querer. Que te esfuerces o que pases de todo. Siempre habrá una mitad que te apoye y otra que te pida explicaciones.
A diario hay gente excusándose por sus decisiones, cuando quien ha optado por lo contrario también pide perdón a los que piensan como los primeros. Entonces, tanto necesitamos creer que estamos haciendo bien que acabamos exponiendo una aceptación hacia nosotros mismos que no sentimos. Nos forzamos a querernos ante los demás aunque realmente nos gustaría cambiar de nosotros eso de lo que queremos convencer al resto que estamos orgullosos.

Muestro a los demás que estoy orgullosa y acepto esos quilos de más que realmente me gustaría no tener, pero es que hay que estar a gusto con uno mismo.
Tengo tanta suerte (dicen) de estar tan delgada que no puedo decir en voz alta que me avergüenza tener que comprarme la ropa en la sección de adolescentes. Cómo confesar que sueño con poder tener esos quilos que otras odian.
No voy a tener hijos, no te importa si es porque no puedo o porque no quiero, pero me convenzo a mí misma de que nunca me arrepentiré.
Siempre he querido tener familia numerosa, así que soy la mujer más feliz del mundo, pero me cansa que escondan un «estás loca» en un «qué valiente eres».

Porque te callas, porque no.
Porque no dices lo que piensas, porque sí.
Porque te conformas, porque no.
Porque eres de esta manera y no de otra.
Por cualquier cosa...

¿Por qué no nos preocupamos más por nuestra vida y menos por la de los demás?
¿Por qué no, simplemente, cerramos los ojos y miramos dentro nuestro? 


lunes, 29 de marzo de 2021

Operación Triunfo y las Torres Gemelas

Cosas tan dispares como el atentado a las Torres Gemelas y la primera edición de Operación Triunfo son las que siempre me recuerdan a una compañera de trabajo que tuve hace 20 años, y al contrario. Cuando pienso en ella es inevitable que vengan dos momentos muy concretos a mi mente.
Gracias a ella el duro trabajo del astillero se hizo más llevadero mientras fuimos compañeras.

Recuerdo el día que el señor de mantenimiento asoma la cabeza en el puente y mirando hacia arriba hasta encontrarnos nos dice que «se han caído las Torres Gemelas».
Ahí estábamos nosotras, subidas en el andamio armadas con rodillos poniendo fibra mientras nos miramos con cara de «este hombre no sabe lo que dice». Y sí, cuando pudimos salir del puente y hablar con el resto nos contaron lo que había pasado.

Imagen de Internet

El otro recuerdo es mucho más agradable y de los mejores que guardo con ella. Las dos con nuestros monos blancos sucios de resina laminando los muebles del puente mientras cantamos a «grito pelao» la canción que no dejaba de sonar en esos días, Mi música es tu voz, de Operación Triunfo.

Imagen de Internet

Me gusta pensar que de no haber vuelto a su ciudad hubiéramos seguido siendo compañeras de trabajo y quizás buenas amigas, pero con el tiempo y la distancia perdimos el contacto y ahora lo único que guardo de ella son recuerdos. Todos buenos, eso sí.

jueves, 25 de marzo de 2021

Sorry

Supongo que era cuestión de tiempo que pasara de las series asiáticas a la música en el mismo idioma. Donde antes todo eran canciones en inglés o español ahora lo son en coreano, japonés y alguna en chino. Ha llegado un momento en el que me he acostumbrado tanto a escuchar esos idiomas que es lo de antes lo que se me hace extraño.

Oír una canción que habías olvidado pero que escuchabas mucho en una época te hace recordar momentos que te llevaron a apreciar esa música en concreto, y he pensado que no estaría mal dejar constancia de las canciones que estoy descubriendo ahora y que me hacen sentir bien, sea por lo que sea.

Una de esas canciones es Sorry, de la banda coreana The Rose.



lunes, 22 de marzo de 2021

Desde otra perspectiva y a otro ritmo

El día a día, la rutina, la inercia o la falta de tiempo hacen que no seamos conscientes de lo que nos rodea. 
Mirar desde otra perspectiva o simplemente cambiar el ritmo al que andamos es suficiente para ver lo de siempre con otros ojos. El mismo paisaje de siempre deja de serlo si está nublado o hace sol. Si lo disfrutamos con música o sin ella. Si lo atravesamos corriendo o arrastrando los problemas del día.
Me he dado cuenta de que lo que más me cuesta es bajar el ritmo, andar despacio, sin prisa o sin rumbo. Vagar. Tengo que ser consciente de cómo ando para poder hacerlo más lentamente y me resulta complicado controlar acciones que normalmente realizo de forma instintiva.
Pero cuando lo consigo...



martes, 16 de marzo de 2021

Bola de Dragón

Recuerdo que la razón de muchas de las peleas entre mi hermano y yo cuando vivía en casa de mis padres eran su cómics de Bola de Dragón.
Odiaba encontrármelos en todos lados. No los tenía recogidos, simplemente los dejaba donde le  venía bien para tenerlos siempre a mano.
Por aquel entonces las sillas de la cocina tenían esos cojines finos que se atan a la silla para que no se caigan y ese era uno de los sitios donde siempre había algún cómic escondido. Así que cada vez que inclinaba la silla para cambiarla de sitio o la movía para barrer ahí aparecían los cómics en cascada hasta el suelo... 
Aunque ahora con el paso del tiempo soy capaz de recordarlo con una sonrisa en los labios todavía me repatea pensar en la de veces que tuve que recogerlos... para luego lanzárselos a la cabeza.
Hubo una época en la que nos llevábamos muy mal, no sé cuánto duraría, pero el único motivo por el que recuerdo discutíamos era por esos cómics. Aunque seguro que habían más, o no, vete a saber, porque a veces para discutir con tu hermano no se necesita ningún motivo.
Quiero dejar claro que a mí también me gustaba Bola de Dragón, y sigue haciéndolo a día de hoy, pero no soportaba que tuviera los cómics desperdigados por toda la casa.

Pues ahora esos cómics están en MI CASA. ¿A eso se le llama karma?
Mis hijos siempre que vuelven de casa de mis padres lo hacen con más cosas de las que se llevan y una de esas veces mi pequeño (el amante de los libros) llegó con una bolsa llena hasta arriba.
Suerte que es muy recogido para sus cosas... y que no tengo cojines en las sillas de la cocina 🤣

Como muestra de que me sigue gustando Bola de Dragón os dejo una foto del regalo que me hizo mi marido hace cuatro años.






miércoles, 10 de marzo de 2021

Quiero

Quiero que disfrutes conmigo, 
no a pesar de mí.

Mi Otra Yo 

viernes, 5 de marzo de 2021

Algunos días

Siempre te echo de menos,
pero algunos días duele más.

Mi Otra Yo