Hay días que son combates de tres contra uno. Ellos tres contra mí.
A uno no le apetece levantarse.
A otro no le gusta la comida.
El tercero no está por la labor.
Yo lo soy todo para ellos: a quien rinden cuentas, contra quien pelean, a quien buscan si necesitan algo, de quien se esconden cuando saben que no hacen bien, en la primera que piensan para lo bueno y para lo malo...
De momento no solo son ellos tres contra mí, también lo son para mí.
Yo lo soy todo para ellos: a quien rinden cuentas, contra quien pelean, a quien buscan si necesitan algo, de quien se esconden cuando saben que no hacen bien, en la primera que piensan para lo bueno y para lo malo...
De momento no solo son ellos tres contra mí, también lo son para mí.