jueves, 28 de octubre de 2021

Felicidad

Obra de Enrique P. T



Me asusta ser feliz.
Sobre todo 
cuando los que están a mi alrededor
no lo son. 

Mi Otra Yo

lunes, 25 de octubre de 2021

ONE OK ROCK


Durante mucho tiempo YouTube me recomendaba una canción de One Ok Rock, una banda de rock japonesa, pero no terminaba de gustarme. De hecho me parecía «ruido». 

Imagen de Internet


Un día, intercambiado descubrimientos musicales con una amiga con la que comparto el gusto por lo asiático, me dijo que le encantaba esta banda y me recomendaba escucharla. Le comenté que solo había escuchado una canción de ellos y porque YouTube insistía, pero que no era mi estilo. Pero precisamente porque solo había escuchado una canción pensé que podía darle una oportunidad antes de decidir definitivamente que no me gustaba.
Busqué información sobre la banda, videoclips, conciertos y la traducción de sus letras. Resultado: cambié de opinión. Así que lo que en un principio me parecía ruido se convirtió en música, con muy buenas letras, por cierto.
Entre la información que encontré me llamó la atención a qué se debe el nombre de la banda. Proviene de 1 o'clock (la una en punto), que es la hora a la que quedaban a ensayar porque el alquiler de la sala resultaba más barato. Debido a la pronunciación en japonés y al cambio de «clock» por «rock» se acabó convirtiendo en One Ok Rock.





jueves, 21 de octubre de 2021

Me ahogo



Los vasos de agua en los que me ahogo son inmensos como océanos.
Cansada ya de intentar mantenerme a flote he decidido que quiero aprender a nadar y aprovechar las corrientes para llegar más lejos. 
Si soy capaz de provocar mis tormentas, lo justo sería también poder navegarlas.

Mi Otra Yo



 

sábado, 16 de octubre de 2021

Dos caras

Cuando hace unos meses escribía sobre los malos rollos no tenía a nadie concreto en mente. Simplemente me dio por echar la vista atrás y recordar momentos o situaciones que podrían haberse disfrutado mucho si no hubiera sido por la estúpida manía que tenemos las personas de estropear las cosas.



Pero ahora, en el momento en el que escribo estas líneas, sí que estoy pensando en alguien con nombre y apellidos, alguien con quien he compartido mucho tiempo y esfuerzo. Alguien que después de muchos rumores y sospechas me ha confirmado que tiene dos caras.
No me sorprende no haberme dado cuenta antes porque me suele pasar. Suelo dar el beneficio de la duda hasta que lo que me cuentan me pasa a mí, y entonces lo único que puedo decir es que tenían razón. Que el único motivo por el que yo todavía no me había dado cuenta era porque hasta ahora a esa persona no le había hecho falta mostrarse ante mí tal y como es.
No me siento dolida, pero sí jodida. No  me duele porque no es alguien a quien le tenga un gran aprecio y hace un tiempo ya que sus discursos me empezaban a producir rechazo. Pero sí me jode que pueda haber gente con ese interés y cara dura. Que con una sonrisa permanente y una verborrea interminable no se canse de echar en cara a todo el mundo que quien no piense como ella está equivocado.

lunes, 4 de octubre de 2021

Antes y ahora

Me pongo límites y metas, soy también la que me decepciono conmigo misma si no cumplo con ciertas expectativas que por supuesto yo he creado. Y quien siempre ha estado ahí, quien es un buen compañero aunque a veces no entienda sus razones es el Tiempo.


Obra de Enrique P. T

Antes, incluso sabiendo que no podía ser para tanto, me fustigaba yo misma cuando no hacía algo bien, aunque los demás restaran importancia a lo que para mí era un gran error. Nunca encontraba la forma de hacer entender al resto cuánto me apenaba mi equivocación, olvido o despiste.
Un día, no recuerdo cuándo ni cómo, comencé a ser más comprensiva conmigo misma, a reconocer que todo no puede salir como yo quisiera, que en algunas cosas no soy todo lo perfecta que me gustaría. Tuve que aceptar que no llegar a cierto nivel no significa fallar, hacerlo mal o no estar a la altura, y empecé a tomarme ciertas cosas de otra manera.
Ahora, cuando me encuentro en alguna de esas situaciones en las que antes me hubiera enfadado, soy comprensiva conmigo misma. Me trato como trataría a cualquiera que se equivoca, dándole ánimos y diciéndole que así también está bien, que es normal, que todos cometemos errores... y ahora son los demás los que a veces parecen disgustarse porque creen que al no mostrarme más molesta conmigo no me importa el resultado.

Antes me decepcionaba a mí, ahora decepciono a los demás. Es la sensación que tengo. Pero igual que tengo esa sensación también tengo la certeza de que es como actúo ahora que tengo que seguir, porque al igual que no hay nadie mejor que yo para exigirme, tampoco lo hay para cuidarme. Así que de la mano del Tiempo sigo hacia delante descubriendo maneras de quererme.

Mi Otra Yo