En la misma semana tres personas con las que hacía mucho que no tenía trato me han dicho que se habían acordado de mí.
A dos de ellas las conozco personalmente y durante el curso escolar compartimos mucho tiempo porque tenemos un proyecto en común, pero entre lo del virus y el verano llevamos más de 3 meses sin vernos. La tercera la conocí por Internet hace muchos años; nos une nuestro amor por los libros y una bonita amistad que renovamos con un cruce de mensajes de vez en cuando. Esta vez ha sido ella la que ha contactado primero.
A dos de ellas las conozco personalmente y durante el curso escolar compartimos mucho tiempo porque tenemos un proyecto en común, pero entre lo del virus y el verano llevamos más de 3 meses sin vernos. La tercera la conocí por Internet hace muchos años; nos une nuestro amor por los libros y una bonita amistad que renovamos con un cruce de mensajes de vez en cuando. Esta vez ha sido ella la que ha contactado primero.
A cada una ha sido un motivo distinto el que les ha hecho acordarse de mí. Lo que me lleva a pensar en la cantidad de gente diferente con la que nos relacionamos durante nuestra vida y que o pasan de largo o dejan huella.
Cuando alguien a quien no tienes en mente te dice que se ha acordado de ti, gusta y sorprende porque hace que te preguntes lo que significas para esa persona que te tiene tan presente. Cuando la persona que te piensa es alguien a quien también tienes en tu pensamiento pues es que como poco, en algún plano de tu vida, camináis juntos.
Cuando alguien a quien no tienes en mente te dice que se ha acordado de ti, gusta y sorprende porque hace que te preguntes lo que significas para esa persona que te tiene tan presente. Cuando la persona que te piensa es alguien a quien también tienes en tu pensamiento pues es que como poco, en algún plano de tu vida, camináis juntos.